Más de treinta años de ejercicio
De dónde viene el despacho, cómo se formó su manera de trabajar y quiénes lo forman hoy.
El origen
El despacho lo funda Francisco J. Villegas Romero, y suma desde entonces más de treinta años de ejercicio continuado. Su formación explica buena parte de lo que vino después: licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla en la especialidad de Derecho Privado, máster en Dirección Administrativo-Financiera de Empresas por la Escuela de Negocios de Madrid y cuatro años —de 1985 a 1989— preparando la oposición al Cuerpo de aspirantes a Notarios.
Una formación poco habitual
A esa base se añadieron dos materias que rara vez conviven en un despacho de abogados: el urbanismo, con el diploma en Urbanismo y Desarrollos Inmobiliarios del Instituto de Práctica Empresarial, y la economía social, como experto universitario en Cooperativismo y Empresas de Economía Social por la Universidad de Sevilla. A ellas se sumó en 2011 el diploma en Alta Dirección de Empresas del Instituto Internacional San Telmo, en su sede de Málaga. De ahí viene que la casa mire cada asunto por sus tres caras —la jurídica, la fiscal y la financiera— y no solo por la primera. En mayo de 2018, la Asociación Europea de Economía y Competitividad le concedió la Medalla de Oro Europea al Mérito en el Trabajo.
Los clientes
La cartera es nacional e internacional y se ha ido formando alrededor de unos pocos sectores: el aeronáutico, el bodeguero del marco de Jerez, la comunicación, el turismo y la promoción urbanística. Son sectores distintos entre sí, y lo que tienen en común es que en todos ellos el asunto jurídico rara vez llega solo.
Las dos sedes
El domicilio social está en Guadiaro, San Roque, en el Centro de Negocios Sotovila I, que da servicio a Sotogrande. La segunda sede está en Sevilla y desde 2022 ocupa el Edificio Viapol, en la calle Balbino Marrón, tras dejar la anterior de Demetrio de los Ríos.
La casa hoy
El equipo lo forman abogados, economistas y auditores, y el despacho mantiene además una relación estable de colaboración con M. Cossío Abogados, con origen en 1887, y con Santiago Mediano Abogados.
«Entendemos el ejercicio de la Abogacía y del Derecho, que son nuestro oficio y profesión de juristas, como Ciencia, como Técnica y como Arte.»
Qué queremos decir con cada una
- I
Ciencia
Nos mueve la curiosidad por la razón de ser de las normas y de las decisiones jurídicas. De ese estudio nacen actuaciones claras, razonables, comprensibles y convincentes: quien acude a nosotros debe entender en todo momento por qué se hace lo que se hace.
- II
Técnica
Únicamente aceptamos aquellos asuntos que cuentan con procedimientos y posibilidades reales de resolución. Por la misma razón, jamás garantizamos el resultado final de un proceso o de una negociación: hacerlo sería faltar al rigor que debemos a nuestros clientes.
- III
Arte
Concebimos el Derecho como instrumento de armonía social. Nuestra labor consiste en equilibrar derechos e intereses legítimos y en abrir vías de comunicación entre las partes en conflicto, allí donde el enfrentamiento las había cerrado.
Quiénes somos y quiénes queremos ser
- I
Visión
Ser la mejor alternativa en la oferta de servicios jurídicos, tanto para empresas como para particulares, desde una relación cercana y resolutiva, ofreciendo soluciones a la medida de cada situación.
- II
Misión
Crecer de manera ordenada, innovando en el sector jurídico, adecuando nuestro quehacer a las nuevas tecnologías y anticipándonos a los acontecimientos, de manera que podamos ofrecer un servicio integral y de alta calidad.
- III
Valores
Fomentamos la participación de todos para lograr un objetivo común, compartiendo información y conocimiento. Actuamos con profesionalidad, integridad moral y lealtad. Centramos nuestros esfuerzos en la satisfacción del cliente y basamos nuestro éxito en el mérito personal y la aportación profesional de cuantos componemos el equipo.

Francisco J. Villegas Romero
Civil · Mercantil
Fundador del despacho. Su ejercicio combina el Derecho Civil y Mercantil con una formación económica y urbanística poco habitual en la abogacía.

